El Pabellon Suspendido
"Una imagen que refleja las energías emitidas"
Se trata de una exploración del movimiento de una tribu urbana mediante el desarrollo de un pabellón suspendido. Para ello, se investigó la presencia de las tribus urbanas en la Plaza Alameda 28 de Julio a lo largo del día, con el objetivo de identificar las más predominantes. Este proyecto se desarrolló tomando como base la tribu de bailarines de caporales.
Antes de comenzar con el pabellón, se creó un módulo de encuentro. Se inspiró en el movimiento de las faldas utilizadas en esta danza, donde se observa una superposición de telas. El módulo incluía zonas de llegada, transformación y observación. Este elemento funciona como acceso a la zona de servicios, diseñada para responder a las necesidades de las tribus. Dicha zona estaría enterrada y mantendría una conexión visual y funcional con el pabellón.
Para el desarrollo del pabellón, se analizaron las acrobacias realizadas por los hombres en esta danza. Con la representación gráfica abstracta como punto de partida, se generó una imagen que refleja las energías emitidas durante las acrobacias. Esta representación se materializó, lo que define la forma del pabellón. Con el uso de andamios que respetaban fielmente la forma inicial, se logró suspender el pabellón, lo que proporcionó cerramientos necesarios y una estructura adecuada.






