Centro Comunal
“Arquitectura en Barranco se adapta a la pendiente mediante planos plegados, espacios suspendidos y áreas enterradas de carácter introspectivo y continuo”
Nuestro proyecto emerge en Barranco como una prolongación del espacio público: planos que se pliegan, se elevan y se hunden para abrir nuevas formas de recorrer la pendiente. Desde la calle, los caminos se despliegan y guían al visitante entre sombras, pasarelas y descansos que se adhieren al terreno y lo transforman en un lugar para detenerse, mirar y habitar.
Hacia el extremo más compacto, los espacios destinados al aprendizaje y la reunión se entrelazan mediante volúmenes suspendidos que permiten el paso del aire y la luz a través del conjunto.
Las estructuras ligeras generan una sensación de continuidad entre interior y exterior e invitan a que la actividad se expanda hacia las plataformas y recorridos que las rodean.
En contraste, el corazón del proyecto se excava en la tierra. Los espacios enterrados aprovechan la protección natural del terreno para construir ambientes más silenciosos, íntimos y contenidos, donde la luz se filtra de manera controlada y la experiencia se vuelve más introspectiva. Cada quiebre, sombra y desnivel propone un ritmo distinto para caminar, observar o permanecer. Se trata de una arquitectura que dialoga con la pendiente, habita sus sombras y transforma el movimiento en paisaje.
Continuidad topográfica
Pasarelas elevadas
Volúmenes suspendidos
Permeabilidad espacial
Activación cultural











