Refugio
"Celosías que redireccionan la luz según las necesidades de cada espacio"
El proyecto Mirador de Puruchuco se organiza en un recorrido de cinco espacios, divididos en una parte estereotómica y otra tectónica, estructurada con pilares de madera. Estas áreas están equipadas con celosías que redireccionan la luz según las necesidades de cada espacio.
La base cuenta con una huella profunda que pasa por debajo de la estructura principal y complementa el primer espacio del recorrido: el patio de audiencia. A este espacio se accede al bajar por dos rampas con un descanso intermedio. Este descanso nos lleva al segundo espacio, la preparación ascendente, un módulo de elevación que nos conduce al espacio principal, denominado rituales colectivos. Este es el área más amplia y con más conexiones a los otros espacios.
Una de estas conexiones nos lleva al Alto Misayoc, un área designada para una persona en particular, con una vista panorámica de la mayoría de las zonas dentro y fuera del mirador. El recorrido culmina en el espacio de Hanan Pacha o mirador, que tiene una mayor amplitud horizontal y ofrece vistas espectaculares de la parte exterior del proyecto, especialmente hacia Puruchuco.




