Biblioteca Infantil
“La biblioteca infantil semienterrada organiza fluidez, control visual y naturaleza para generar un recorrido seguro y continuo.”
Ubicada en el centro de un parque, esta biblioteca infantil parte del concepto de fluidez, entendida no solo como una decisión formal, sino como una estrategia que combina libertad de movimiento, control visual y seguridad para los niños.
El edificio se adapta al terreno mediante una estrategia semienterrada, con una superficie curva que lo recubre sin interrumpir la continuidad del parque. Por encima, el paisaje continúa; por debajo, se distribuye el programa.
Una curva dominante señala el ingreso y dirige al usuario al interior. Al descender por la rampa, se evidencia la ausencia de muros, ya que las curvas, los desniveles y la luz natural guían el movimiento y construyen transiciones entre espacios, lo que permite una visibilidad constante que asegura el control desde cualquier punto y refuerza la protección.
El recorrido conduce primero al lobby, donde se ubican la cafetería y la zona de padres; mientras que las salas de lectura y los patios privados se disponen en áreas de menor accesibilidad. La conexión entre niveles ocurre no solo físicamente mediante la rampa, sino también visualmente, a través de perforaciones que filtran la luz natural y generan patios con conos, lo que delimita zonas más íntimas, como áreas de descanso y un anfiteatro.
Fluidez
Continuidad
Seguridad











